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Viajar por Alemania
Alemania,
un país muy visitado en el corazón
de Europa
Alemania es un atractivo destino para
viajar. Sus paisajes, sus numerosas y buenas ofertas
para el tiempo libre, ya sean deportivas o culturales,
así como sus excelentes infraestructuras
hacen que millones de personas viajen hasta Alemania
año tras año.
A pesar de su gran densidad de población, el país germano es rico en parajes naturales, como no puede ser de otra manera, pues Alemania está bañado por dos mares, el mar del Norte y el mar Báltico, dando lugar a maravillosos paisajes marítimos, y cómo no, también fluviales. A ello debemos sumar los paisajes de alta y baja montaña, sus numerosos parques naturales y sus reservas de la biosfera. Los fértiles valles del Rin y del Mosel, las amplias marismas del mar del Norte o las montañas y los lagos de los Alpes impregnan sus costumbres y sus tradiciones centenarias.
Una amplia oferta
para el tiempo libre
Cabe destacar, sobre todo, la atractiva oferta de actividades para el tiempo libre y el deporte. Hacer senderismo, ya sea andando o en bici, a lo largo de estructurados caminos; practicar el esquí en pista, o el esquí de fondo tanto en baja como en alta montaña, así como la numerosa oferta de deportes acuáticos invitan a disfrutar del tiempo libre. Alemania dispone, además, de una extensa red de balnearios donde poder relajarse y recuperarse de los agobios urbanos.
También los aficionados al deporte en general pueden encontrar atractivas ofertas; campeonatos de todo tipo con los que poder disfrutar en vivo y en directo, pero sobre todo, claro está, de fútbol. Se estima que como media diez millones de personas acuden cada año a ver los partidos de la Bundesliga, la liga de fútbol alemana.
Las ciudades alemanas,
de interés no sólo para los amantes
de la cultura
Para los amantes del arte y de la cultura, Alemania es el lugar ideal. Miles de personas visitan sus numerosos palacios y castillos, iglesias, monasterios y los centros históricos de sus ciudades, tan bien conservados. Las poblaciones de Frankfurt, Dresden, Hamburgo, Colonia y Munich, conocidas como las “Ciudades Mágicas”, son atractivos destinos para el viajero, donde podrá disfrutar de sus monumentos y de su rica cultura.
Un lugar que el viajero, ya sea alemán o extranjero, no debe perderse, es Berlín. La ciudad que estuvo dividida hasta el año 1969 simboliza como ninguna otra la unidad alemana. Hoy convertida en la capital del país germano, en ella podemos encontrar la nueva y la antigua arquitectura; la cultura de épocas pasadas y la cultura de vanguardia; un activo panorama teatral y artístico; conciertos musicales y exposiciones. Berlín ofrece alternativas para todos los gustos.
Treinta monumentos
alemanes son Patrimonio de la Humanidad
También en las ciudades pequeñas la oferta cultural es amplia, como consecuencia de su historia, pues el país se ha desarrollado creando numerosos estados pequeños o regiones. La UNESCO ha declarado treinta monumentos Patrimonio de la Humanidad. Entre ellos, el Museo de la Isla, en Berlín, y la Catedral de Colonia, pero también los cascos históricos de Stralsund y Bamberg, o la ciudad clásica de Weimar.
Alemania es rica en fiestas populares que reúnen cada año a miles de visitantes; y no estamos hablando sólo de la Oktoberfest de Munich, del Mercado de Navidad de Nuremberg o del Carnaval del Rin.
También es importante el Carnaval tradicional de Rottweil, cuyo origen data del s. XV. Se celebra todos los años el Miércoles de Ceniza y reúne a miles de visitantes en la Selva Negra. En las zonas más al norte del país, concretamente en el pueblo hanseático de Rockstock, se celebra todos los años, en la segunda semana de agosto, el Festival de los Barcos, conocido como Rostocker Hanse Sail, donde se dan cita cerca de 200 barcos tradicionales y embarcaciones de gran tamaño. Casi un millón de personas acude a este gran acontecimiento marítimo del estado de Mecklemburgo Pomerania Occidental.
¿Y Berlín? A esta ciudad acude también más de un millón de personas en verano para participar primero en el desfile de gays y lesbianas del Día de la Calle de Christopher y después para bailar en el conocido Love Parade.
Una buena red de
comunicaciones
Con más de 82 millones de habitantes sobre una superficie de 350.000 kilómetros cuadrados, Alemania es uno de los países más poblados de Europa. Dotada de una buena red de comunicaciones, se puede ir de Hamburgo a Munich y de Colonia a Berlín tanto en coche, en tren, en autobús como en avión. Gracias al continuo crecimiento de la red del tren Intercity, a la gran ramificación del sistema de carreteras y a la moderna red de tráfico aéreo, el viajero puede moverse por Alemania sin dificultades y protegido por las normas de seguridad más actuales.
Además de las grandes arterias que recorren el país, existen cientos de rutas turísticas que se extienden a lo largo de su geografía como, por ejemplo, la Ruta del Romántico o la Ruta Alemana del Vino, en las que se puede disfrutar del paisaje y de la cultura de los idílicos pueblos y ciudades que jalonan el camino.
Hospitalidad mayúscula
En Alemania el viajero puede encontrar alojamiento de todas las categorías, desde una pensión o una casa de vacaciones, hasta el hotel más lujoso. Todos ellos están sujetos a unas normas con el fin de establecer los precios mínimos que corresponden a cada categoría.
Como es bien sabido, la gastronomía de Alemania no se ciñe solamente a la salchicha de Bratwurst y al chucrut. Además de las recetas tradicionales de cada región podrá encontrar también platos de la cocina internacional en los numerosos restaurantes que se extienden por todo el país.
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